Hipatia nació aproximadamente en el 355 y murió en el 415. Fue la primera mujer que se dedicó al estudio de las matemáticas documentada por la historia. Ha sido considerada como la mejor matemática del mundo greco-romano.
Enseñó matemáticas, astronomía, filosofía, y escribió varios tratados, como “El Canón Astronómico” aunque no se ha podido conservar ninguno. Además de comentar las grandes obras de la matemática griega, como la “Aritmética” de Diofanto, “Las Cónicas” de Apolonio, el libro III del “Almagesto” de Ptolomeo, entre otras.
Hipatia, que seguía el sistema de creencias “neoplatónico”, se vio envuelta en las disputas entre Orestes, prefecto imperial de Alejandría (y alumno de Hipatia), y Cirilo, Patriarca de Alejandría, que no compartían la misma visión en asuntos religiosos. Cirilo pretendía la eliminación de cualquier otro culto que no sea el cristiano y Orestes, al igual que Hipatia, comparte la idea de una convivencia multicultural y religiosa.
La envidia de Cirilo hacia Hipatia por su influencia en personas importantes como Orestes, hace que inicie una campaña de difamación contra Hipatia acusándola de bruja, de tener hechizado a Orestes y de crear ateos entre los y las cristianas. El ambiente que crea hace que un día de marzo, cuando Hipatia vuelve en carruaje de su paseo diario, un grupo de personas la saquen del carruaje, la arrastren hasta la iglesia de Cesarión y la maten con fragmentos de cerámica
Hipatia ha pasado a la historia como símbolo del saber y la entrega a la ciencia y el pensamiento.